domingo, 25 de julio de 2010

EL ESPEJO MALDITO 1

Por Raquel Aguilar Núñez.

Había una vez una familia que vivía en un castillo. Era la familia Bonasier, que estaba compuesta por: el señor Ricardo Bonasier, la señora Angélica Bouvier y sus dos hijos David y Alicia.
Toda la familia vivía feliz y tranquila en el castillo, pero no eran conscientes del peligro que corrían, pues en el ala sur del castillo había una vieja habitación cerrada con cadenas. Dentro de esta había un misterioso espejo, el cual no era un espejo normal y corriente pues este espejo tenía la capacidad de poseer el alma de cualquier ser vivo que se acercara a él.
La familia Bonasier aún estaba a salvo de este peligro, pues el espejo se encontraba en un largo letargo de sueño.
Una mañana llegó al castillo una visita inesperada, se trataba del señor Eduardo Bouvier, hermano de Angélica. El motivo de la visita no era otro que pasar las vacaciones que le correspondían después de haberse graduado unos días antes.
Eduardo se instaló en la habitación contigua a la de los niños, ya que a sus sobrinos les encantaba jugar con él. A la mañana siguiente Ricardo y Eduardo salieron al amanecer a disfrutar de un día de caza en el bosque cercano al castillo y Angélica y los niños fueron al mercado del pueblo, para comprar flores y plantas para el jardín. Toda la familia se reencontró a la hora del almuerzo y disfrutaron la magnífica comida que preparo el cocinero, a la que se sumaron algunas de las piezas que cazaron durante la jornada. El resto del día transcurrió sin sobresaltos, llegando la hora de acostarse. Cuando todos dormían, David y Alicia se levantaron a beber agua cuando de repente escucharon un grito estremecedor. No se les ocurrió otra que llamar a su tío Eduardo que también lo había escuchado.
Los tres comenzaron a buscar de donde provenía ese ruido cuando de pronto apareció Carla. Carla era una de las sirviente más antigua del castillo y lo que le dijo a Eduardo fue: es inútil que busques de donde viene ese ruido.
Eduardo se sorprendió ante estas palabras y le pregunto a Carla si ella sabía de donde provenía ese espantoso ruido. Carla le respondió: Todos los años, cuando comienza la primavera el espejo maldito despierta de su letargo con el grito desesperado de su alma maldita. Hace 64 años que vine a vivir aquí y todos los años da ese grito. Cuando llegué a este castillo yo sólo tenía 4 años y el dueño del castillo era el abuelo del señor Ricardo. Una tarde un trotamundos llegó al castillo y l e vendió al señor Fernando, que así se llamaba el abuelo del señor Ricardo, un espejo muy misterioso. Aquella noche se desató una gran tormenta y ocurrió una tragedia. El espejo poseyó el alma del señor Fernando, obligándolo a matar a su mujer, la señora Julieta Montesco. El señor Fernando al darse cuenta de lo que había hecho se suicido dejando a su único hijo, el padre del señor Ricardo todas sus posesiones, incluido este castillo y el maldito espejo.
Eduardo se quedó realmente impresionado y le dio las gracias a Carla por contarle la historia. Ni corto ni perezoso se encamino inmediatamente a contarle dicha historia a su hermana Angélica, para también evitar a Ricardo recordar malos momentos...

sábado, 26 de junio de 2010

CLAUSURA DEL CURSO POÉTICO "POEMAS DE PLATA"

Desde este blog damos las más efusivas gracias al grupo Bluesía por habernos hecho pasar unos momentos inolvidables, en el que la poesía y el blues han sido los protagonistas.


Gracias a Juan Vergara, autor de los poemas a los que pone voz.
A Manuel Soto, "Ito",
a la armónica.
A Fernando Sabalete, a la guitarra.
Y a Francesco, a la guitarra.
Y a todos los amigos y amigas que nos han acompañado a recitar, GRACIAS.

SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!!

Federico García Lorca.

SUEÑO

Soñé que tu me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana virgen
de un alba de primavera.

¡eran tu voz y tu mano,
En sueños tan verdaderas..!

Vive , esperanza,¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

Antonio Machado

AUSENCIA

No tienes quien te bese
tus labios de grana,
ni quien tu cintura elástica estreche,
dice tu mirada.

No tienes quien te hunda
las manos amantes
en tu pelo hermoso, y a tu ojos negros
no se asoma nadie.

Dice tu mirada
que de noche, a solas,
suspiras y dices en la sombra tibia
las terribles cosas…

Las cosas de amores
que nadie ha escuchado,
esas que se dicen los que bien se quieren
a eso de las cuatro.

A eso de las cuatro de la madrugada,
cuando invade un poco de frío la alcoba
y clarea el alba.

Cuando yo me acuesto,
fatigado y solo,
pensando en tus labios de grana, en tu pelo
y en tus ojos negros…

Manuel Machado

EL MAR HA PERDIDO SU SAL

El mar ha perdido su sal
al igual que tus ojos el brillo.
Mi corazón ya no siente,
ya no late al compás de tus suspiros,
ya no se estremece con cada caricia,
ni el fuego lo abrasa mientras te miro…
Ya no hay sonrisas, no hay calor,
No hay fuego, no hay suspiros…
Sólo un recuerdo de tus labios de fresa
y de tus ojos brillando bajo la luna.
Sólo quedan platos sucios de la cena de ayer
y la luz de tu rostro.
Los lirios marchitos,
las rosas, cerradas
los pájaros, callados.
Mi corazón ya no quiere latir,
no hay viento que lo empuje,
no hay nada,
sólo un recuerdo …
Que se quema lejano…
Mientras que finjo que no sufro,
que no me acuerdo,
y mi corazón se consume por dentro…
en un nudo convertido
como el que sube por mi garganta
cuando los sollozos se han cumplido.
Y el viento ha cerrado las ventanas de mi casa,
de mi corazón.
Ya no queda nada
sólo un recuerdo.
Recuerdo impertubable,
que quita las manchas de los platos sucios,
de la cena de ayer, de tus suspiros.
No hay nadie ya.
Te miro sin miedo, pero tú no estás.

Eva Martín

VIVIR, SOÑAR

Vivir. Soñar. Eran aspectos que me gustaría haber vivido pero que no entraban dentro de los intrincados planes que mi mente tenía preparados para mí...

Tiempo. Esa palabra que tantos significados puede darle a tu vida. Cambiarla , moverla, transformarla. Ese que nunca se para; que sigue corriendo escribiendo tu camino. Que se manifiesta de tres formas: presente, pasado y futuro. Pero no es el tiempo en sí el que en este caso a mí me perseguía. Eran sus hijos. Mensajeros del tiempo sucedido, el que está sucediendo y el que aún está por suceder. Siempre separados pero a la vez unido. Sin dejar huecos para poder respirar. Correr y no parar. Correr y no parar. Esa era su forma de actuar y la que hacía que mi mente divagara en los confines de mi pensamiento. Pero el tiempo y sus vasallos habían hecho mella en mi persona y era por eso por lo que mi alma rehuía con todas sus fuerzas pensar en lo acontecido y por acontecer.

Nunca me había gustado pensar en el tiempo. Yo vivía el presente de una forma especial sin tener la necesidad de pensar en el pasado o el futuro. Y aunque tenía la capacidad de pasar de estar preparando un examen para el mes próximo, a recordar mi décimo cumpleaños, no era una cualidad que me entusiasmara de una forma especial. Para mí lo que ocurre en este preciso momento es lo más importante. Por eso mi filosofía de vida se basaba en antiguo proverbio árabe que reza así:

“Lo que es pasado ya ha huido; Lo que esperas no está; Pero el presente es tuyo.”

Y de momento esta teoría me había funcionado bastante bien...

Raquel Aguilar Núñez

ANDALUCÍA Y Tú

Embrujo de Andalucía, es tu pelo,
y tu frente, frontera de Andalucía.

De Andalucía tus ojos, sol y la luna,
y tu boca de Andalucía sonrisa.

Despeñaperros, el encuentro de tu barbilla y tu cuello.

Son tus brazos ramas de recios olivos,
y tu pecho, montañas de Andalucía
que descansan en los valles de tu vientre
como abrazo de Ronda y su serranía.

Tus lágrimas, pena de la emigración,
y tus jugos y sudores, ambrosías de las campiñas
jerezana y cordobesa.

El arte de Andalucía son tus manos,
y tus dedos, farolillos de la feria de Sevilla;

tus caderas, meandros del padre río
que hasta Sanlúcar lo llevan.

Y tu pubis, Sacromonte granadino
y Albaicín de misterios escondidos.

Piel morena de tu cuerpo, costa del sol malagueña.
Y tus labios, fruta de la costa tropical.

Puerto del descubrimiento desde Huelva, tu cintura,
Alcazaba de Almería, tu garbo y tu caminar.

Como columna de Hércules son tus piernas
y murallitas de Cádiz tu silueta; y hasta tu sombra
recuerda el mapa de Andalucía.

Tus inquietudes su escudo, tus deseos, su bandera
y el himno de Andalucía, la melodía de tu voz.

Fernando Zamora,

VINO TINTO

Ven acá vinillo tinto,
hijo de la cepa tuerta,
tu colar, yo que te abro
la puerta.

Cada vez que agarro el jarro,
y yo a él fuerte me aferro,
yo le hago tanto al jarro,
como la vaca al becerro.

Y digo: éste me cura el catarro,
Y me quita los morrorros,
Y aunque me den con un parro,
Yo de beber no me aburro,
Mientras no me falte el chorro.

Conchi Alcarazo.

FANDANGO

Se rompen cuatro columnas
cuando se muere una madre,
y cuando se muere un padre
se rompe “ná más” que una,
siendo cariños iguales.

Manuel Antúnez Chacón

¿QUIEN MÁS QUE TU?

Es de ti de quien quiero hablar
No me importan tus muertes ni tus vidas
Ni la forma en la que caminas por los pastos verdes de primavera,
Ni tus escuelas, ni tus carencias, ni tus NO
Ni los buenos o malos humores por la mañana, por la noche
Cuando no estoy, cuando me voy, cuando frustrado te enojas
Conmigo, con la que sigues en esta bronca, en esta broma, en este amor.

Es de ti, de quien quiero más
Más que ayer, más que hoy, más que mañana por la mañana
Cuando dispuesto te alzas y sigues ese camino que tanto amas
Ese de criminales y psicólogos con libros e historias que a veces ignoro
Y aun encima del enojo y las patadas en tu firmeza,
En tus ideas, aun encima de todo aquello, aun me amas
Y me sostienes con la mirada
Y me atrapas por las noches con dulces y besos de velada
Y mantienes mi fe con tus pensamientos de libertad
Y me envuelves locamente, apasionadamente.
Y te amo más que nunca, más que siempre, todo el día
Toda la vida, todos los sueños
Todo tu y solo tú en mi y en mis papeles,
En mi historia de la vida,
En las formas de mis sentimientos, en las costas de mis locuras.

Es de ti, y solo de ti de quien quiero más
De tu cuerpo beber como borracho de cantina
Tus ojos cansados besaré sin cansancio
Y olvidare un momento tus temores, los míos
Los de amos, por esta noche
Por la siguiente y la siguiente y…

Quiero y más, quiero
No tengo ni siquiera el tiempo
Ni siquiera la existencia de un trozo, un poco (nada)
Sabes bien, tú me lo hiciste ver.
Por eso te cuido aunque a veces te descuido tantito
Solo por un momento, solo por alguna estúpida razón
Equivocada, equivocado, equivocados todos.
También me sigues y te revuelcas en mis malas palabras
Y te embarras también, suciamente
Deliberando tus excusas, tus siempre justificaciones
Tus razones, tus humores, tú;
¿Quien más que tú para este cuerpo de arcilla?
¿Quien más que tú para esta enfermedad? esta locura
Esta causa de cien aguas y un mar salado
De este calambre de sentimientos que me surge de vez en cuando;
¿Quien más que tú para estos próximos crepúsculos?
¿Quien más que tú para este amor sin causa?
Sin reloj, sin existencia, sin patrón, sin remedio
Sin enfermedad, sin malestar, sin dolor a largo plazo
Sin receta médica en la mano.
¿Quien más que tú para este amor?

Escrito en Nuevo León, México por Anny Aguirre, y recitado por Ana Corral en Alcalá de Guadaíra, Sevilla.

VIVIR DESPUES DE HABER VIVIDO.
Cuando el corazón se
siente herido de muerte y
quiere entregarse a ella,
cuando tu mente y tu cuerpo
pierden el camino.
Vivir después de haber vivido;
caer en un pozo de deseperanza,
un pozo con agua negra como la noche,
sentir que este mundo ya no es para ti.
Cuando las palabras “amor”, “cariño” y “respeto”
quedan en el olvido:
Vivir después de haber vivido.
Que el amor despierte del sueño de los justos,
que tu alma despierte a un nuevo amanecer.
Encontrar un sendero en el que caminar.
Vivir un nuevo día;
¡Vivir después de haber vivido!

Cristina.

jueves, 17 de junio de 2010

RAQUEL AGUILAR NÚÑEZ

UNA JOVEN PROMESA DEL MUNDO LITERARIO.

Con sólo catorce años de edad, Raquel Aguilar Núñez ha vuelto ha conseguir el 2º puesto en el certamen literario Antonio Medina de Haro, que promueve el IES Cristóbal de Monroy en Alcalá de Guadaíra, Sevilla. Con “1, 2, 3, Tiempo”, y bajo el seudónimo Jacqueline Maunier.

Con doce años fue finalista al conseguir el 2º premio en el concurso “Jóvenes Talentos”, que organiza Coca-cola, a nivel nacional, con el relato corto sin nombre. Gana el primer premio
Medina de Haro con el relato “Espejo Maldito”, con el seudónimo Michelle Frapeseux.

A los trece años queda en segundo lugar, en el concurso organizado por el Taller de Empleo Impulsa, con el relato “La Magia Andaluza”.
A la misma edad, consigue el 2º premio Medina de Haro con el relato “ Sueños de Al-Zahara”.

A los catorce años, participa en los certámenes de Relatos Cortos del Diario 20 minutos, con un relato sin nombre, y en el Certamen Internacional de Escritura del Viso del Alcor, en Sevilla, en el que participó con “Sueño o Realidad”.

Desde esta tertulia literaria, le tenemos que decir a esta mujer escritora, que adelante, que siga escribiendo, que siga cosechando premios, que ya ha empezado su carrera literaria. Darle todos los ánimos del mundo, un fuerte beso, y decirle que aquí tiene su tertulia para que venga todas las veces que quiera, y que aquí estamos todos para lo que nos necesite.
Ánimo y adelante.
Y a nuestra compañera y madre de la criatura, decirle que tiene una hija excepcional, enhorabuena.

LA MAGIA ANDALUZA

La historia que ahora leéis no es ni un cuento ni una leyenda, es más; ni siquiera sé si sucedió de verdad. Lo que si puedo aseguraros es que se narra en una época que data en los libros de historia:
La expansión musulmana en la península Ibérica.
Todo ocurrió hace muchísimos años, pero exactamente no se cuántos. Lo que si recuerdo es que comenzó en un pequeño pueblo de Asturias, la cual, en esos momentos era de las pocas zonas que aún resistía la expansión musulmana. Pese a todo aquello, el rey Alfonso no se rendía:
Había ideado un plan “perfecto” en el que todos confiaban, dado que sería de las pocas oportunidades que tendrían para poder atacar Al-Andalus. El rey era un hombre bastante alto y de complexión fuerte, con una melena rubia y rizada, y unos ojos verde claro. Pero lo más importante es que era un rey justo y sensato, que pensaba siempre lo mejor para su pueblo, pero en especial par su hijo; Fernando. El chico tenía unos doce años , además era un niño travieso y curioso al que le encantaba navegar y jugar en los jardines del palacio. Sin embargo, nunca se había interesado hasta el día que su padre decidió que era el momento de llevar a cabo el plan en el que él y sus consejeros tanto habían trabajado. Era un día caluroso, pero normal dado que estaban en pleno mes de Julio, curiosamente unos días después del cumpleaños de Fernando. Todos los hombres que iban a embarcar en “La Fortuna” ya la estaban preparando para el viaje que cambiaría el rumbo de todos los asturianos, o no...
Éste es el primer párrafo del relato " La Magia Andaluza", para que nos hagamos una idea de cómo escribe Raquel. En ocasiones sucesivas, subiremos los relatos completos.

miércoles, 9 de junio de 2010

MANUEL MACHADO

LA LOLA

"La Lola se va a los Puertos.
La Isla se queda sola".
Y esta Lola, ¿quién será,
que así se ausenta, dejando
la Isla de San Fernando
tan sola cuando se va...?

Sevillanas,
chuflas, tientos, marianas,
tarantas, tonás, livianas...
Peteneras,
soleares, soleariyas,
polos, cañas, seguiriyas,
martinetes, carceleras...
Serranas, cartageneras.
Malagueñas, granadinas.
Todo el cante de Levante,
todo el cante de las minas,
todo el cante...
que cantó tía Salvaora,
la Trini, la Coquinera,
la Pastora...,
y el Fillo, y el Lebrijano,
y Curro Pabla, su hermano,
Proita, Moya, Ramoncillo,
Tobalo -inventor del polo-,
Silverio, Chacón, Manolo
Torres, Juanelo, Maoliyo...

Ni una ni uno
-cantaora o cantaor-,
llenando toda la lista,
desde Diego el Picaor
a Tomás el Papelista
(ni los vivos ni los muertos),
cantó una copla mejor
que la Lola...
Esa que se va a los Puertos
y la Isla se queda sola.

Manuel Machado. Recitado por ANA CORRAL


LA "TONÁ" DE LA FRAGUA
(SEGUIRIYAS GITANAS)

Mi pena es mu mala,
porque es una pena que yo no quisiera
que se me quitara.

Vino como vienen,
sin saber de dónde,
el agua a los mares, las flores a mayo,
los vientos al bosque.

Vino, y se ha quedado
en mi corazón,
como el amargo en la corteza verde
del verde limón.

Como las raíces
de la enredadera,
se va alimentando la pena en mi pecho
con sangre e mis venas.

Yo no sé por dónde,
ni por dónde no,
se me ha liao esta soguita al cuerpo
sin saberlo yo.

Pensamiento mío,
¿adónde te vas?
No vayas a casa de quien tú solías,
que no pués entrar.

A pasar fatigas
estoy ya tan hecho
que las alegrías se me vuelven penas
dentro de mi pecho.

Mare de mi alma,
la vía yo diera
por pasar esta noche de luna
con mi compañera.

A la vera tuya
no puedo volver...
¡Cómo por unas palabritas locas
se pierde un querer!

Yo voy como un ciego
por esos caminos.
Siempre pensando en la penita negra
que llevo conmigo.

Ya se han acabado
los tiempos alegres.
Las florecitas que hay en tu ventana
para mí no huelen.

Desde que te fuiste,
serrana, y no vuelves,
no sé qué dolores son estos que tengo,
ni dónde me duelen.

Esta cadenita,
mare, que yo llevo,
con los añitos que pasan, que pasan,
va criando hierro.

Los bienes son males,
los males son bienes...
Las mis alegrías, ¡cómo se me han vuelto
fatigas de muerte!

Toíta la tierra
la andaré cien veces,
y volveré a andarla pasito a pasito,
hasta que la encuentre.

Se quebró el jarrito
pintao del querer.
¡Cómo plateros ni artistas joyeros
lo puen componer!

La prueba del frío,
la prueba del fuego...
¡Cómo ha salido mi corasonsiyo
del mejor acero!

Yo corté una rosa
llenita de espinas...
Como las rosas espinitas tienen,
son las más bonitas.

El cristal se rompe
del calor al frío,
como se ha roto de alegría y pena
mi corasonsiyo.

Yo sentí el crujío
del cristalito fino que se rompe
del calor al frío.

Maresita'r Carmen,
guiarme los pasos,
pa que me aparte de la mala senda
que vengo pisando.

Las que se publican
no son grandes penas.
Las que se callan y se llevan dentro
son las verdaderas.

Rosita y mosquetas,
claveles y nardos,
en sus andares la mi compañera
los va derramando.

Negra está la noche,
sin luna ni estrellas...
A mí me alumbraban los ojitos garzos
de mi compañera.

La persona tuya
es lo que yo quiero.
Tenerte en mis brazos, mirarme en tus ojos
y comerte a besos.

En los caracoles,
mare, de tu pelo,
se me ha enredado el alma, y la vida,
y el entendimiento.

Horas de alegría
son las que se van...
Que las de pena se quedan y duran
una eternidad.

Cuéntame tus penas,
te diré las mías...
Verás cómo al rato de que estemos juntos
todas se te olvidan.

Estando contigo,
que vengan fatigas...
Puñalaítas me dieran de muerte,
no las sentiría.

La quiero, la quiero,
¿qué le voy a hacer?...
Para apartarla de mi pensamiento
no tengo poder.

¡Vaya un amaguito
tan dulce que tienen
los ojos azules que tanto me gustan...,
que tanto me ofenden!

Sin verte de día,
serrana, no vivo...
Y luego, a la noche, me quitas el sueño,
o sueño contigo.

Compañera mía,
tan grande es mi pena
que el sol, cuando sale, con tanta alegría
no me la consuela.

¡Mírame, gitana,
mírame, por Dios!
Con la limosna de tus ojos negros
me alimento yo.

Manuel Machado. Recitado por
MARICARMEN LÓPEZ Y ANA CORRAL

ADELFOS

Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron
-soy de la raza mora, vieja amiga del sol-,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron.
Tengo el alma de nardo del árabe español.

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
Mi ideal es tenderme, sin ilusión ninguna...
De cuando en cuando un beso y un nombre de mujer.

En mi alma, hermana de la tarde, no hay contornos...
y la rosa simbólica de mi única pasión
es una flor que nace en tierras ignoradas
y que no tiene aroma, ni forma, ni color.

Besos, ¡pero no darlos! Gloria... ¡la que me deben!
¡Que todo como un aura se venga para mí!
Que las olas me traigan y las olas me lleven
y que jamás me obliguen el camino a elegir.

¡Ambición!, no la tengo. ¡Amor!, no lo he sentido.
No ardí nunca en un fuego de fe ni gratitud.
Un vago afán de arte tuve... Ya lo he perdido
Ni el vicio me seduce, ni adoro la virtud.

De mi alta aristocracia dudar jamás se pudo.
No se ganan, se heredan elegancia y blasón...
Pero el lema de casa, el mote del escudo,
es una nube vaga que eclipsa un vano sol.

Nada os pido. Ni os amo ni os odio. Con dejarme
lo que hago por vosotros hacer podéis por mí...
¡Que la vida se tome la pena de matarme,
ya que yo no me tomo la pena de vivir!...

Mi voluntad se ha muerto una noche de luna
en que era muy hermoso no pensar ni querer...
De cuando en cuando un beso, sin ilusión ninguna.
¡El beso generoso que no he de devolver!

Manuel Machado
Recitado por MARICARMEN LÓPEZ

DOMINGO DE FERIA

FERIA DE ALCALÁ

Por cinco días olvidemos
penas, dolores y “trampas”,
y,¡a la feria, alcalareño;
hasta quedar ronco canta!

Si te vas por la mañana,
coge el sombrero y la faja,
y si se hace de noche,
la chaqueta y la corbata,
no se te olvide el detalle:
una sonrisa en tu boca,
y un clavel en la solapa.

Tu, niña, no seas “malage”,
pon una flor en tu pelo
y un mantón sobre tu bata,
y lúcela con salero,
aunque la luna se vaya.
“Arruga” los farolillos
y las bombillas apaga;
baila hasta que no puedas
con “grasia” las sevillanas.

Cuando levantes los brazos,
recuerda, estás en tu casa,
no te vayas a otro sito,
y adorna con tu presencia
calle, paseo, explanada,
pero quédate en la feria
que tu pueblo te regala.

Últimos días de fiesta
hay que apurar hasta el alba,
manchando con nuestra tierra
nuestros trajes de gitana;
llenando con nuestro albero,
zapatos, alma y garganta.

Hay que llenar las casetas
y citarse en la portada,
divertir a los chiquillos,
zapatear en las tablas.

Sosiego y tranquilidad,
domingo por la mañana.
calles vacías y en calma
trinos de pájaros guardan.
Aire fresco y un sol nuevo
toda la ciudad bañan:
Descansa, Alcalá tranquila,
¡Que hay lunes de resaca!
ANA CORRAL

A MI MADRE EN SUS 80 CUMPLEAÑOS

ANITA LA REBONITA

Has llegado a los ochenta
con tus penas y alegrías,
llegarás a los noventa
cargada de melancolías.

Unas que se fueron,
otras, que no quisiste alcanzar
y muchas que se perdieron
por no meterte en el mar.

Anita la rebonita
tuviste belleza una vez,
pero nunca es infinita
porque el tiempo está al revés.

La más guapa del “lugá”,
solía decir la gente
y en aquella madrugá
la pasión se hizo presente;
y te quedaste colgá
con el amor impaciente
que tiene la soleá
que canta Enrique Morente.

Diste el salto de la pleita por el plato,
entre rosario y rosario,
pero el Paco fue como un gato
que saltó desde el armario.

Anita la rebonita,
tuviste belleza una vez
pero el amor no se imita
y tuviste más de tres.

Llegaste a Barcelona
cargada con los colchones
sin papeles y asustona
aunque le echaste cojones.

Anita la rebonita hazle caso
a tu hijo Juani:
Menos rosario y,
más saltos del armario.

29 DE NOVIEMBRE DE 2002

SEMBLANZAS DE ANDALUCÍA

Su gran tesoro, sus gentes,
acogedora y solidaria.
Jaén, donde Andalucía se confunde con Castilla.
Con dos pueblos: Húbeda y Baeza
Patrimonio de la Humanidad,
nos ofrece el delicado zumo de sus olivos:
en su sierra nace el gran río de Andalucía
mimado y alimentado,
para hacerse grande a su paso por Córdoba,
y majestuoso al llegar a Sevilla,
para morir en Sanlúcar
abrazado por la salina. No sin antes
ofrecer su orilla a flora y fauna que habita en Doñana.

SEVILLA

Pasear por Sevilla en primavera
es placer para los sentidos.
En Semana Santa no se pueden ver más tallas de Cristo,
más variadas y más exquisitamente talladas;
Vírgenes delicadas con palios y exornos preciosísimos.
Maestranza, cuna del arte taurino y su Puerta del Príncipe,
meta de todos los toreros.
Itálica, testimonio de Roma que dio dos Césares a su imperio.

Sobre Sevilla el río se hace navegable hasta
fundirse en la mar por la que entraban los barcos
y riquezas de América.
Andando por las calles y parques de Sevilla,
los sentidos se embriagan de luz , olor y color.
Múltiples culturas que a lo largo del tiempo
quedaron plasmadas.
Catedral, Giralda, Torre del Oro y de la Plata,
Murallas de la Macarena, Postigo,
Reales Alcázares y barrio de Santa Cruz.

Llegando el siglo XX, Sevilla se embellece
por los cuatro puntos cardinales
Con dos de sus exposiciones.
Todos los pueblos de Andalucía
son dignos de visitas.
Sus templos, puentes, museos y parques.
Ferias y fiestas y la variedad
en su gastronomía.

Me siento orgullosa de ser andaluza.
Cristina.

NOCHE DE JUERGA

Noche fría y de lluvia como la que más,
sin una mala pelliza que ponerse
baja del castillo un gitano,
en la cabeza un prexilax
"pa" protegerse del agua que caía sin parar,
pues en la venta platilla lo esperan para cantar.

Gonzalo el dueño de la venta
organizador de todo todo tipo de fiestas,
aconseja a todos los artistas como tienen que actuar,
(pués el "gaché" que esperan parece nuevo en este tipo de local)
"Tó" el mundo está preparado pues el señorito está a punto de llegar.

Mientras tanto de la cocina sale un olorcillo que no se "pué" aguantar
a caldito de puchero y a "pringá".
La chacina la están terminando de cortar:
jamón , caña de lomo, morcón, y quesos de la mejor calidad,
que no vayan a faltar.

El vino por garrafas de arroba (mosto de Gibraleòn)
Y para las señoritas, cerveza de la cruz y vino pasa
de Málaga que es el que más calorcito da.
"Cantaó" y guitarrista preparan ya su guión.
"Pa" "empezá" un poquito por fiestas;
unas alegrías de Cádiz , bulerías de Jerez, tonás, tientos y mirabrás.
Y después "habé" el señorito lo que quiere escucha.
Le comenta el guitarrista,
Manolitio "tiés" hoy la voz "mu" "apagá".
Cómo "quiés" que la tenga
si mi Enriquillo "tié" fiebre y mi Hiniesta no para de llorar,
pues "jace" tres dias que no "jierve" la olla en mi cueva,
y más "jambre" no "puen" "pasá".
("pa" "calentá" la voz , Manolito entona una soleá de Alcala).
Mientras con la manga de su "raía" chaqueta
se limpia las lágrimas que lo están a punto de "ajogá".
(y con otra letra más termina de "calentá").
Ya ha "llegao" el señorito, ¡buen porte si señor!
Bien "vestío", traje negro a medida, camisa blanca y corbata
y "pá" "rematá" un gabán.

Por cierto, le acompañan dos sobrinas, ó por eso las hace pasar;
¡Pues es "casao" el muy charrán!
Dirigiéndose al gitano le dice:" vengo a divertirme y a "escuchá" buen cante",
así que "pa" "empezá" me vas a "cantá":
Malagueñas del mellizo, Granaínas de Chacon,
Carceleras de Manolo Caracol, Bulerías de Fernanda y de Bernarda,
un poquito por el Platero de Alcalá y por Bernardo el de los Lobitos,
por Joaquin el de la Paula y Manolito el de Maria.
Ah, por estos dos mucho, pero que mucho por soleá de Alcalá.

"Cantaor" y guitarrista no han parado de actúar,
son las seis de la mañana y como no han "probao" de "ná",
las tripas no las "puen" "dejá" "callá".

La fiesta ya ha "terminao", el señorito ha "quedao" "mu" contento
y el gitano pregunta: ¿a mi y este quien nos "tié" que "pagá"?
Le dicen: el señorito, pero ya se va.
Corriendo sale a la calle y grita:¡ Señorito, Señorito!
A mi quien me va a "pagá".
Este se vuelve molesto y le contesta:
Ya con la cara "cambiá” ¿es que a caso no te has "divertío",
no has "tenío" buena compañía,
y "tas" "jartao" de "cantá"?.
¿Y todavía todavía quieres más? ¡"Enga" ya, hombre!

¡Señorito, señorito! Por "cariá" dame "argo"
aunque solo sea "pa" "podé" "comprá" un puchero,
y que mis niños hoy se "puean" "jartá" de "comé".

No me molestes más gitano , que se hace de día y me tengo que "marchá".

Con lágrimas como puños y casi sin "podé" "hablá",
el gitano al ver que se aleja y que no le vá a pagar, le grita:
¡Señorito, señorito! “Sabes lo que te digo”,
Que Dios te va a "castigá" y la próxima "vé" que cante, quieras "escuchá".
El GORI GORI eso, eso, es lo que te van a "cantá".
Requiescat in pace.

Manuel Antúnez Chacón
8 de mayo de 2010

sábado, 8 de mayo de 2010

ANTONIO MACHADO

LOS OLIVOS
I
“Viejos olivos sedientos
bajo el claro sol del día,
olivares polvorientos
del campo de Andalucía”

¡El campo andaluz, peinado
por el sol canicular,
de loma en loma rayado
de olivar en olivar ! Revelación
Son las tierras
soleadas,
anchas lomas, lueñes sierras
de olivares reclamadas.
Mil senderos. Con sus machos,
abrumados de capachos,
van gañanes y arrieros.
¡De la venta del camino
a la puerta, soplan vino
trabucaires bandoleros!
¡Olivares y olivares
de loma en loma prendidos
cual bordados alamares!
¡Olivares coloridos
de una tarde anaranjada;
olivares rebruñidos
bajo la luna argentada!
¡Olivares centellados
en las tardes cenicientas,
bajo los cielos preñados
de tormentas!…
Olivares, Dios os dé
los eneros de aguaceros,
los agostos de agua al pie,
los vientos primaverales,
vuestras flores racimadas;
y las lluvias otoñales
vuestras olivas moradas.
Olivar, por cien caminos,
tus olivitas irán
caminando hacia el molino,
ya darán
trabajo en las alquerías
a gañanes y braceros,
¡oh buenas fuentes sombrías
bajo los anchos sombreros!...
¡Olivar y olivareros,
bosque y raza,
campo y plaza
de los fieles al terruño
y al arado y al molino,
de los que muestran el puño
al destino,
los benditos labradores,
los benditos caballeros,
los señores
devotos y matuteros!...

A UN OLMO SECO

A un olmo viejo y hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo, en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta el mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

POR LA MADRE (un hijo eterno y dormido)

Hoy la carne se comió el alma
Hoy la vida mudó de casa
Y solo se quedaron los que quedan
En esta ruleta irrebatible.
En mi llanto había más lágrimas que gente entrando
Mis lágrimas, en cada una iban mis ojos
Cada una de mis lágrimas caía llorando
viendo mares sin tierra
Esos mares, esos.

Mi vientre se quedo sin vida
El lazo se quebró dejando un desierto empobrecido
Una madre huérfana de hijo
Un hijo eterno y dormido.

Olvide por largo tiempo
Aquellos sentimientos que no utilizo
Llegue a extrañarlos inclusivamente
Creyendo que no aparecerían
Pero hoy sin más los saque de las viejas maletas
Esas donde se guarda ropa de verano cuando el frio invierno nos asecha;
Y se adjuntaron a mi entorno
Vistiendo mi cuerpo, mi alma de un negado luto. Mil veces negado.

Irremediablemente hoy me quedo.
Quisiera que esto fuese un sueño
quiera aun más que esto fuese una horrible pesadilla
de esas que poco a poco despertando terminan
de las que solo en películas, de las que solo en fantasías.
Y me apego a pisar la irrealidad
creyendo que al despertar será un día normal
un día de tantos, ahora pocos…
Ahora solo recuerdos que con frecuencia vivirán en mi mente;
y no quiero más esto
quisiera irme contigo y dejarlo todo
quisiera tenerte un segundo más
quisiera poder traerte, quisiera llevarme lejos, junto a ti
para no sufrir, para quitarme esto que me ha marcado
esto que me quema intensamente como veneno
uno que me dieron tan de pronto
uno que tan de pronto ha matado todo en mí.

Esto es una larga cicatriz
con el tiempo se irá quedando igual,
no sanará en la resignación
tal vez solo se purifique un poco
tal vez solo con maquillaje disminuya su pálido color.
No lo saben, perder
se ha vuelto algo inaguantable
un viento amargo, un viento sin oxigeno
un viento que asfixia
un aire para un pez.

Hoy al despertar la carne se comió mi vida
y la de aquel chiquillo que reía
que fue creciendo dentro de mí, junto conmigo
de mano a mi amor, a mi protección sin freno.
Los sentimientos, los sentimientos se emanan uno tras otro, uno tras otro
esta es una inmensa despedida.
Arráncame la vida
solo quiero un último beso, el de despedida
un beso que de calor a este frío cuerpo
que se ha quedado congelado ante la noticia.
Llévame o trae tu esencia por un momento
de esto que me duele hasta los dedos
no es capaz de soportarse así mismo.

No lo sé, ni siquiera estoy convencida
De digerir esto en el resto de mi vida.

POEMA DE ANNA ARALY AGUIRRE DE NUEVO LEÓN (MÉXICO)
RECITADO POR ANA CORRAL EN ALCALÁ DE GUADÍRA (SEVILLA)

TODA AGUA

Somos toda sentimiento.
Estamos hechas
de agua.

A veces, incoloras,
adoptamos la forma
de la persona amada.

Somos toda sentimiento.
Estamos hechas de agua.

A veces inodoras
adoptamos la forma
de las circunstancias.

Somos toda sentimiento.
Estamos hechas
de agua.
A veces, sin sabor,
adoptamos la forma
de una esperanza.

Somos toda sentimiento.
Estamos hechas
de agua.

AGUA PARA SEVILLA

Agua, por el agua iré.
El vuelo de una amapola
con el agua colgándose
entre mis olas solas.

Agua por el agua iré,
con el cielo de estola
y el río ensanchándose
por el agua, con mi copla.
Río, por el agua iré
Con los ojos de Pandora.
Con mi sed, entre orillas.
Por el río, desde Alcalá.
Por el agua, hasta Sevilla.

“Aún nos queda el Río, siempre nos quedará “El Río”, como nexo de ideales rebeliones interiores, como cauce de los políticamente desatendidos. Y es que …una vez perdidos…al río”

LUCRECIA ROMERO HERRERA
(Del Poemario “AZUDA”, II PREMIO PLUMIER DE VERSOS 2006)

LOS LAURELES DE OAXACA
Francisco Giner de los Ríos

Laureles, siempre laureles
por el cielo de Oaxaca.
La tarde, sobre un laurel,
nos mira pasar y pasa.

Laureles, quien os pudiera
en su corazón guardar
y llevaros a otro cielo
donde poderos cantar
con otra voz que os hiciera
bajo el cielo caminar.

Laureles, que yo no quiero
quedar sin vuestro mirar
esta tarde y este viento
que me hacen desesperar.

Laureles que ya sois míos,
no me dejéis sin cantar
veníos con la alta tarde
en mi corazón ya en paz.
Subiendo entre los laureles
lleno de la luna llena.

Oaxaca duerme allí abajo
lo tierno de su existencia,
quieto su canto interior,
plata ya su verde piedra.

Yo la sueño en los laureles
en que mi silencio tiembla.
Santo Domingo y sus torres
el claro sueño la velan.
ya los laureles acaban
en que la luna verdea.

Oaxaca duerme sus sueños
quieta, callada y serena,
vuelta solo a ese misterio
que sus tres valles encierran.

Que tu vas por los laureles
tu recuerdo acariciando.
Yo me marcho con los míos
y hasta el laurel los levanto.
Por este camino al cerro
los dos juntos tan lejanos.
Cristina.

NO TENGO TIEMPO DE PERDER EL TIEMPO

Pensamos que se nos ha acabado el tiempo
de perder el tiempo
porque ya no tenemos tiempo.

Nos agarramos al tiempo que nos queda
para seguir exprimiendo el tiempo
aunque algunos refranes nos remuevan el tiempo:

Tiempo pasado, traído a memoria, da más pena que gloria.
Tiempo desperdiciado, nunca recobrado.
Tiempo tuviste: no culpes al tiempo, sino a ti que lo perdiste.
Tiempo y hora no se tapan con una soga.

El futuro del tiempo depende del tiempo.
Jamás tiempo pasado fue mejor
y nunca el tiempo presente fue tan peor.

Aunque en éste paréntesis de tiempo
te decimos feliz sesenta tiempos
en las esquinas de los sesenta soles
con las sesenta sonrisas.
Feliz sesenta cumpleaños.
Juan F. Vergara
A mi amigo Paco López en su 60 cumpleaños.
Premià de Mar, 12 de abril de 2003

REVELACIÓN

Un destello, una luz, una revelación, sólo eso.
Saber que soy materia estelar no me consuela.
Morir lentamente en la agonía de no conocer que Parca mueve mis hilos es un dolor punzante que me atraviesa con cada nuevo amanecer.
Vivir sumergido en la indecencia del conocimiento inalcanzable, es como ser balanceado por una suave brisa sin conocer su origen.
Quiero gritar al viento y que el eco me devuelva la voz de una divinidad anunciándome el triunfo de la razón.
Quiero aullarle a la luna llena y que esta me haga un guiño en señal de complicidad.
Quiero que un juglar me alegre con sus payasadas y que luego sus ojos brillen en la oscuridad llenos de sabiduría.
Quiero liberarme de mi supuesta alma inmortal para poder así disfrutar intensamente cada instante de mi existencia mundana y sencilla.
Quiero sentir tu roce, tu aliento, tu pasión incontrolada, tu serena armonía interior, tus miedos, tu irrefutable resistencia al caos.
Quiero que cada segundo condense en si mismo la belleza de lo efímero, pintar el cielo de naranja, las nubes de verde, las montañas de púrpura.
Quiero que las trompetas anuncien el fin de la era de la intolerancia y que una ola gigantesca arrastre los restos del naufragio de los dogmas.
Todo esto quiero.
Pero lo que mi ser ansía en toda su extensión, es algo mucho más simple que todo eso.
Lo que yo quiero, mi sirena de ojos avellana, es morir de amor junto a ti.

Apéndice

Pero esto no es así, llegará el otoño y mis canas se peinaran con conformismo, me levantaré como todas las almas que habitan este mundo, y lentamente, el día en que no recuerde que tu ausencia me atormenta, moriré.

Autor: José María Martín Torres
Apéndice: Silvia Holgado Tello.

sábado, 27 de marzo de 2010

LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍAS Y POEMAS DE SEMANA SANTA

En esta ocasión hemos disfrutado de la poesía expresando también el sentimieto tan ligado a nuestra Tierra hacia nuestra Semana Grande.


LA COGIDA Y LA MUERTE.


A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y solo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones del bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.



En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.



Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!



LA SANGRE DERRAMADA

¡Que no quiero verla!

Dile a la luna que venga, que no quiero
ver la sangre de Ignacio sobre la arena.
¡Que no quiero verla!
La luna de par en par.

Caballo de nubes quietas,
y la plaza gris del sueño
con sauces en las barreras.

¡Que no quiero verla!
Que mi recuerdo se quema.
¡Avisad a los jazmines
con su blancura pequeña!

¡Que no quiero verla!

La vaca del viejo mundo
pasaba su triste lengua
sobre un hocico de sangres
derramadas en la arena,
y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos
hartos de pisar la tierra.
No.
¡Que no quiero verla!

Por las gradas sube Ignacio con
toda su muerte a cuestas.
Buscaba el amanecer,
y el amanecer no era.
Busca su perfil seguro,
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.
¡No me digáis que la vea!
No quiero sentir el chorro
cada vez con menos fuerza;
ese chorro que ilumina
los tendidos y se vuelca
sobre la pana y el cuero
de muchedumbre sedienta.
¿Quién me grita que me asome?
¡No me digáis que la vea !


No se cerraron sus ojos
cuando vio los cuernos cerca,
pero las madres terribles
levantaron la cabeza.
Y a través de las ganaderías,
hubo un aire de voces secretas
que gritaban a toros celestes,
mayorales de pálida niebla.


No hubo príncipe en Sevilla
que comparársele pueda,
ni espada como su espada,
ni corazón tan de veras.
Como un río de leones
su maravillosa fuerza,
y como un torso de mármol
su dibujada prudencia.
Aire de Roma andaluza
le doraba la cabeza
donde su risa era un nardo
de sal y de inteligencia.
¡Qué gran torero en la plaza!
¡Qué gran serrano en la sierra!
¡Qué blando con las espigas!
¡Qué duro con las espuelas!
¡Qué tierno con el rocío!
¡Qué deslumbrante en la feria!
¡Qué tremendo con las últimas
banderillas de tiniebla!


Pero ya duerme sin fin.
Ya los musgos y la hierba
abren con dedos seguros
la flor de su calavera.
Y su sangre ya viene cantando:
cantando por marismas y praderas,
resbalando por cuernos ateridos,
vacilando sin alma por la niebla,
tropezando con miles de pezuñas
corno una larga, oscura, triste lengua,
para formar un charco de agonía
junto al Guadalquivir de las estrellas.


¡Oh blanco muro de España!
¡Oh negro toro de pena!
¡Oh sangre aura de Ignacio!
¡Oh ruiseñor de sus venas!


No.
¡Que no quiero verla!
Que no hay cáliz que la contenga,
que no hay golondrinas que se la beban,
no hay escarcha de luz que la enfríe,
no hay canto ni diluvio de azucenas,
no hay cristal que la cubra de plata.
No.
¡¡Yo no quiero verla!!


LA VIDA DE JESÚS EN ALCALÁ

El Viernes de Dolores
en el Campo de Las Beatas
Judas Le traicionó
Llevándote en andas
Tu barrio de blanco se vistió.

Te proclamaron Soberano
el Sábado de Pasión
Pablo Sexto te tendió la mano
cuando sólo eras ilusión.

El Domingo de Ramos
a lomos de una burra
al Huerto fuiste a rezar
para que tu pueblo no olvidara
lo que por ellos tuviste que pasar.

El Miércoles con túnica morada
Te maniataron y Te llevaron Cautivo
para que por el centro pasearas
y hasta Santiago fui contigo.

Desde allí con la Cruz a cuestas
Te nombraron Nazareno
para llevarte hasta el Calvario
y crucificarte delante de tu pueblo.

El Jueves ya Crucificado
y mirándonos desde el Cielo,
por nosotros hiciste otra oración
y pediste que en la Tierra
siempre reinara el amor.

El Viernes te dimos sepultura
pues a Ti la hora te había llegado
y Te fuiste sabiendo que el martes
ya nos habías perdonado.

Y en el barrio de San Agustín
dos días más tarde
a la Semana Santa pusiste fin
porque Tu resucitaste.

Alonso.


TARDE DEL MIÉRCOLES SANTO

El hijo le dice al padre:
Papá,¿quién esa Virgen
Tan bonita y tan morena?

Y su padre le contesta:
Esa es la Madre de Dios,
La Esperanza Alcalareña.
------------------------------

Paseando un año más
las calles de mi Alcalá
va ese Cristo Cautivo
y maniatado.

Los costaleros lo mecen,
los hermanos lo acompañan,
su Madre le va llorando,
y el pueblo con gran fervor
al compás de “Macarena”,
sigue sus pasos al andar,
despidiendo al Nazareno
para volver a pensar
en el año venidero.


Cristina.

martes, 9 de marzo de 2010

HERMANOS QUINTERO


El pasado jueves día 4, tuvo lugar nuestra segunda tertulia Poemas de Plata, en la cual hicimos lo que pudimos por representar “Sangre Gorda” en la primera vuelta, no fue una interpretación en toda regla, pero resultó más ameno que si hubiera sido simplemente leído, y sirvió para pasar un rato agradable. Luego recitamos varios poemas, que son los que siguen.
Ya tenemos el vídeo listo, está abajo, sigue los poemas y lo encontrarás.

SOLEDAD

Soledad que me enloquece
quisiera apartarla de mi mente.
No es la soledad lo que más quiero,
pero es como mejor me encuentro.

A veces te siento aún rodeada de gente,
a veces no te quiero sentir
cuando de verdad te tengo.

Me parece que estoy loca,
y esta soledad me lo provoca.

Anónimo.


UN ANDALUZ CON GRACIA

Era el andaluz más feo
que vino al mundo en Sevilla.
Muy pecoso, de viruelas,
chiquitín, corto de vista
y con cerdosos bigotes,
con unas tremendas guías.

Pero era un hombre gracioso,
enamorado y de chispa,
que en viendo al lado unas faldas,
se convertía en almíbar.

Plantado un día en la calle
(su ocupación favorita)
no dejaba pasar moza,
que fuese fea, o fuese linda,
a la que no dirigiese
un piropo, una sonrisa,
o si se terciaba el caso,
un convite a unas cañitas.

De pronto, nuestro andaluz
vio que volvía la esquina
dirigiéndose hacia él
una dama distinguida,
a juzgar por su indumento,
por su tipo y bizarría,
pero que viéndola de cerca,
su cara era una desdicha.

Sin embargo, el sevillano
como nunca distinguía
para lanzar chicoleos
de feas ni de bonitas,
encarándose a nuestra hembra
dijo tragando saliva:

“- Vaya con Dios la mujé
más grasiosa y más bonita
q’a movío lo pinrele
por las calles de Sevilla.”

Volviese la dama a ver
al autor de esta salida
y al contemplar a nuestro héroe
más negro que una morcilla,
con más hoyos en la cara
que agujeros una criba,
y con aquellos bigotes,
le contestó la aludida:

“- perdone usté, amigo
que la verdad no me permita
decir de usté otro tanto".
A lo cual él, enseguida contestó:

“- ¡Pues mienta usté
como miento yo, armamía!"

Anónimo.


A LA FUENTE DEL PEREJIL

Rinconcito de Alcalá
que luce solo y vacío,
evocando viejos tiempos,
cabizbajo mira al río.

Cachito del pueblo mío
que lloras triste tu pena,
añorando compañía
en noches de luna llena.

Seco y yermo ahora te hallas
agonizando, inerte,
compungido alzas los ojos,
y tan sólo ves el puente.

Nadie busca tu frescura,
nadie quietud te reclama,
ya no hay borriquillos
que quieran beber tus aguas.

Tus viejas paredes guardan
secretos de enamorados,
y griteríos de chiquillos
con cuerpecitos mojados.

De sonrosadas mejillas,
enrojecidas las manos,
la mujer aceitunera
descansaba en tu regazo.

Pantalones remendados,
con la gorrilla sudada;
fatigado el arriero,
en tu pilón se sentaba.

Rinconcito de Alcalá
que reposa en el olvido,
de ruinosa semblanza,
angustiado, afligido.


Cachito del pueblo mío,
aunque no te conocí,

tu pena mi alma ahoga,

¡AY FUENTE DEL PEREJIL!

Ana Corral Real.

ANA CORRAL Y SUS POLEÁS.
Nació un domingo de mayo
y al día siguiente el seiscientos
hicieron falta los sayos
porque habían malos vientos.

De niña era como un rayo
no conocía el aburrimiento
y jugaba sin desmayo
con tirachinas sin miramiento.

Los gatos fueron tocayos
que siempre estaban atentos
no quiso ser papagayo
prefiriendo otros cimientos.
Cuando la torre veía
despertó su sentimiento
de amor por Andalucía
dejándola sin aliento.

Como no quería convento
se enamoró de un buen payo
y llegó al convencimiento
de que era el mejor ensayo.

Fue una madre pararrayos
sabiendo dar escarmientos
no quería a los lacayos
y llegó al Ayuntamiento.

En su corazón creció un cayo
por mejorar los momentos
luchaba contra el soslayo
que borraba sufrimientos.

El dolor de corazón la hizo escritora, pero antes aprendió el arte de cocinar y llegaron sus Poleás…
En medio del patio plantó la bombona de butano y encendió el hornillo con decisión; en esos momentos el perol de dos asas la miraba con dulzura aunque le esperaba el fuego.

El primero en llegar a la fiesta fue el aceite de oliva, ese milenario que sabe adaptarse al cuerpo y al alma de cualquier plato.

Cuando estaba caliente se echó encima la indómita matalauva desnudándose muy lasciva y fundiéndose durante un buen rato.

La leche irrumpió en el perol de una forma decisiva, y con su blanca desnudez por bandera comenzó a dar vueltas de inmediato.
Y por fin llegó la harina del trigo que siempre es la más altiva, la que da el cuerpo a la poleá provocando su ruptura hasta con el celibato.

La fiesta llegó al clímax cuando el azúcar copulativa puso orden en las vueltas y vueltas sin parar hasta llegar al final de un buen relato.


En la mesa esperaba el pan recién frito que calentaba los platos y esperaba de una forma primitiva que lo inundaran hasta rebosar de olfato.

Las mieles de abejas rebeldes se cayeron encima para que la canela molida se esparciera
libremente en aquel oasis, en el círculo de lo dulce y su mundo infinito.


La primera cucharada de poleás

me llevó a la poesía de Alcalá
que tiene su soleá

así son las de Ana Corral.

Juan F. Vergara

Alcalá de Guadaíra, febrero de 2010

Si quieres ver el video de la divertida sesión de Poemas de Plata, pincha aquí abajo y no olvides nuestra próxima cita, el jueves 25 de marzo, en la que homenajeraremos a Ignacio Sánchez Mejías. Tráete algo suyo para recitar y algo tuyo para enseñarlo. ¡No te cortes!